Ser freelance, más que una opción profesional, es un modo de vida. Una forma de acceder a proyectos más interesantes, mejor remunerados y de la duración adecuada en cada momento. ¿Pegas? A veces puede resultar abrumador si no eres capaz de gestionar el tiempo de la manera correcta. ¿Claves? Organización, organización y organización. Y un poco más de organización.

La estrategia adecuada para cada freelance

Lo primero que cabe preguntarse es: ¿por qué has decidido ser freelance? Cabe la posibilidad de que no haya sido una elección plena, aunque en 2019 descubrimos que el 84 % de los freelance lo es por voluntad propia. 

Partamos de la base de la elección, la más habitual. Las ventajas de trabajar por cuenta propia son evidentes, aunque sin esa organización de la que hablábamos pueden volverse una trampa. Es solo un pequeño precio a pagar a cambio de una enorme libertad.

Flexibilidad horaria

La elección también es aplicable al horario. La mayoría de entendidos aconseja madrugar y aprovechar las primeras horas del día para canalizar la energía sacando adelante el trabajo. Claro que hay quien es más productivo avanzada la tarde. De eso se trata, de encontrar el modo en que funcione para ti

Un mayor control sobre los proyectos y los clientes

En contra de la inseguridad que puede despertar en muchas personas la idea de convertirse en freelance, contar con distintos clientes supone una diversificación de los ingresos, lo que se traduce en una mayor estabilidad. Además de una vida laboral más estimulante y enriquecedora.

Trabajar desde cualquier parte

Como todos sabemos, un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y trabajar desde cualquier parte tal vez sea una de las ventajas más envidiadas de los freelance; aunque también es uno de los mayores riesgos. Para no mezclar vida personal y profesional y aprovechar ambas, establecer unos límites claros entre ellas es fundamental. 

¿Quién es el jefe?

Tú eres el jefe. Como autónomo, no tienes que rendir cuentas ante ningún superior, cumplir un horario estricto ni dar explicaciones por escaparte a media mañana para dar un paseo. Eso facilita priorizar tus intereses vitales, pero sigue habiendo unos proyectos con los que debes cumplir. Este es un buen momento para recordar que organizarse es la manera de llegar a todo.

Ganar más o trabajar menos

El eterno dilema. ¿La buena noticia? Que las dos opciones están muy bien. Elijas la que elijas, la que mejor encaje con tus fines, te reportará interesantes beneficios. Y lo mejor de todo es que si en algún momento decides cambiar de preferencia, puedes hacerlo.

 

man working at desk

Algunos consejos para desatar tu productividad 

Es cierto que lo que funciona para una persona no tiene que funcionar para otra, pero existen algunas prácticas que son más que recomendables en todos los casos. Para mantenerte centrado, no desperdiciar energía y alejarte del estrés, convertirlas en un hábito y estructurar tu jornada incluyéndolas te ahorrará quebraderos de cabeza y dejará espacio para otras muchas cosas. Unas buenas vacaciones. Por ejemplo.

Haz un uso responsable (y moderado) de las redes sociales

Las redes sociales son una herramienta muy poderosa para los freelance. El problema llega cuando interfieren en el desempeño de tu actividad. No pasa nada por echar un vistazo en mitad de la jornada, pero cuidado con la tentación de pasar media tarde saltando de un meme a otro. Si eres community manager, tienes barra libre.  

Evita las distracciones

Localiza las tuyas y mantenlas alejadas de tu atención. Como con las redes, puedes sucumbir de vez en cuando a la dispersión. Te vendrá bien incluso para tomarte una tregua y volver a la tarea con una visión renovada. Pero que sea en momentos puntuales y durante unos pocos minutos.

Tómate descansos estratégicos

Y no te sientas culpable por ello. Tu cerebro necesita divagar cada cierto rato para recuperar su máximo potencial. En muchos deportes hay un periodo de descanso durante el partido, ¿verdad? ¿Se sienten mal los jugadores por eso? Claro que no. Saben que es la manera de poder seguir rindiendo al máximo durante la segunda parte.

Emplea una agenda, sigue un calendario y lleva un horario

Puedes hacerlo a través de tu ordenador, mediante una aplicación o utilizando una agenda física de las de toda la vida, lo que cuenta es que lo hagas. ¿La recompensa? Con mayor frecuencia de lo que imaginas te encontrarás con que has completado tus objetivos mucho antes de lo que habías planeado. Más tiempo libre para disfrutarlo sin ninguna culpabilidad.

Las tareas más difíciles y las más urgentes, primero

A nadie le gusta enfrentarse a ciertas tareas ni postergar otras que parece que nunca vas a alcanzar, pero lo cierto es que hay cosas que tienen que ser hechas y tienen que ser hechas ya. Al principio del día estarás más despierto y con un mayor nivel de energía, eso te lo pondrá más fácil. 

Sé realista con tu carga de trabajo

Al igual que el resto de recomendaciones en esta lista, te llevará algo de tiempo conocer tus posibilidades como freelance. Hasta entonces, trata de no sobrecargarte con demasiadas tareas o con proyectos demasiado ambiciosos. Si estás pasando por una etapa compleja a nivel personal, ten esto también en cuenta y sé comprensivo contigo mismo. Cada vez lo harás mejor. Paciencia.

 

Descansa, te lo has ganado

Ahora sí. Después de haber encontrado la estrategia que mejor encaja con tu perfil de freelance, diseñado tu estructura de trabajo y aplicado algunas técnicas de productividad, es el momento de tomarse en serio el descanso. El descanso no solo es un derecho. Es una obligación.

Planifícate con antelación

Incluye al menos dos semanas de vacaciones (es lo normal, lo que todas las empresas permiten a sus trabajadores) en tu plan anual. Añade además varios días de baja por enfermedad (porque también es lo normal, somos seres humanos y nos ponemos enfermos). ¿Lo tienes? Bien. Asegúrate de respetar estas fechas igual que respetas los plazos de entrega de tus proyectos.

Divide y vencerás

Dos semanas de vacaciones al menos. Bajas. ¿De dónde van a salir los ingresos durante todos esos días? Haz esto: divide el total de tus ganancias a lo largo del año entre los doce meses. Ese es tu sueldo mensual. Junio ha podido resultar especialmente duro, pero las vacaciones de julio están a la vuelta de la esquina.

Más allá de esto, organizarte por porcentajes te ayudará a tener un dominio absoluto a nivel financiero. 

Que lo sepa todo el mundo

Llega el momento de comunicárselo a tus clientes con toda la previsión posible. Durante unos días determinados vas a estar de vacaciones, o sea, no disponible. Una buena comunicación permitirá a las dos partes llegar a tiempo a los plazos fijados.

¿Prefieres no desconectar del todo? Como freelance, esa decisión te pertenece a ti. Tal vez puedas dedicar una pequeña parte del día a continuar avanzando de forma relajada en tus proyectos. Tú eliges.

Rodéate de los tuyos

Estar en contacto con otros colegas de profesión siempre es buena idea. Podéis compartir trucos, enseñanzas. También podéis recomendaros unos a otros, y en el momento de las vacaciones esto es más útil que nunca.

Un cliente se pone en contacto contigo unos pocos días antes de que salgas de viaje porque necesita un servicio urgente. Por suerte, conoces a la persona adecuada para sustituirte. Todos salís ganando y tú puedes disfrutar de tu descanso sabiendo que has dejado el proyecto en buenas manos.

En conclusión: un breve resumen de todo lo anterior

Lo primer es lo primero, y en tu caso lo primero eres tú. Como freelance cuentas con un enorme abanico de posibilidades. Aprovecha tus opciones. Ya lo has visto. Es todo cuestión de organizarse.

Define el estilo de vida que te gustaría llevar y articula tu faceta como profesional independiente en torno a eso. Incluyendo tu tiempo libre. Hazlo de una manera estructurada y verás como pronto comienzan a ocurrir cosas. Buenas, claro.

Para terminar, recuerda que en Malt no solo encontrarás proyectos que se ajusten a tus expectativas y otros freelance en los que poder delegar. También ponemos a tu disposición una serie de recursos que te ayudarán a ser más libre y estar más tranquilo

Felices vacaciones.