Los datos del Estudio Freelancing en Europa 2022 de Malt y Boston Consulting Group (BCG) dicen que solo el 5 % de los proyectos freelance en España se hacen con grandes compañías. Si como empresa o como empleado no quieres investigar más allá del cliché, de acuerdo, lo has confirmado. Sin embargo, estás dando señales de que te estás quedando atrás. Los freelancers también son una opción para las grandes firmas. Estas solo necesitan un poco más de tiempo para asumir esta posibilidad dentro de sus lentas metodologías.

El informe Cifras Pyme de febrero de 2022, elaborado por el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo español, señala que el 98,94 % de las empresas de nuestro país son pymes de menos de 50 empleados. Por otro lado, las conclusiones del informe de Malt y BCG indican que el mercado laboral está cambiando hacia un entorno más tecnológico, más digital y más flexible. Según Eurostat, uno de cada cuatro perfiles digitales en Europa son freelance. En España, ya son unos 750 000 los profesionales de este tipo, y podrían llegar al millón en dos o tres años. Además, el COVID ha acelerado notablemente este proceso de cambio. Si sigues haciendo caso de tu idea preconcebida, llegado el momento, ¿a qué porción de ese 98,94 % serías capaz de adelantar en la carrera por seducir al talento en la era pospandemia?

Es verdad que no todas las pymes están bien posicionadas para afrontar el reto de este Nuevo Orden Laboral que está despegando, pero merece la pena aprender de las que sí se están adaptando. La visión de los expertos que han participado en el evento de presentación del informe Freelancing en Europa 2022 nos da muchas pistas de lo que las grandes compañías podrían conseguir ya mismo. Solo tienen que copiar algunas de las estrategias de las pequeñas que colaboran con freelancers. Te recomendamos ver el vídeo completo de su intervención en la mesa redonda del encuentro para no perderte ninguna de sus opiniones y explicaciones.

Descarga el estudio «Freelancing en Europa 2022»

Conviértete en ágil

Asociamos las startups con empresas que se mueven con los últimos avances tecnológicos, con la innovación y que tienen modelos disruptivos de negocio y de funcionamiento:

  • Trabajan con conceptos como MVP (Producto Mínimo Viable) para comprobar si su propuesta tiene sentido.
  • Lo hacen en periodos cortos en los que completan sus tareas (sprints).
  • Pivotan rápido hacia los nuevos objetivos que les dicta su aprendizaje.
  • En definitiva, son ágiles. Eso les permite detectar sus errores y aciertos rápidamente para tener éxito.

Las plantillas de las startups son limitadas, por lo que tienen que encontrar fuera el talento que les falta dentro. Es su forma de afrontar cada uno de sus retos para poder avanzar al siguiente nivel. Según explica Juan Ferrer, partner de Boston Consulting Group (BCG) y participante en la charla organizada por Malt, «recurriendo a un freelancer, las empresas tardan unos seis días en conseguir el talento que les hace falta».

El problema de la velocidad es que puede dar vértigo y sentirse seguro es reconfortante. Posiblemente, todavía más si eres una empresa. Silvia Rivela, analista experta en el ecosistema freelance, fundadora de Cohesion.ist y Female Startup Leaders considera que el mercado laboral en España está madurando para los autónomos. En su opinión, «vamos muy lentos porque el propio ecosistema estatal no es proclive. Los profesionales que están trabajando aquí lo hacen de la mano de startups o de proyectos internacionales. Tenemos un talento internacional muy bueno, con capacidad para trabajar para otras compañías y en otros idiomas».

Trabajadores experimentados y en constante formación

El arma más poderosa del talento freelance en España es la combinación de experiencia y formación continua que atesoran. El estudio presentado por Malt señala las características de este tipo de trabajadores. De entre ellas, hay que destacar:

  • De media, los freelancers españoles han acumulado nueve años de experiencia como empleados de una empresa antes de dar el salto.
  • Estos profesionales dedican una media de cuatro horas semanales a formarse.

Juan Ferrer da la clave de la relevancia de este último aspecto, puesto que «se considera que el tiempo de una habilidad digital tiene una vigencia de cinco años».

De ello ya se han dado cuenta las startups y las pymes, pero también las empresas extranjeras. ¿Qué es lo que hace que las grandes compañías españolas solo supongan el 5 % de los proyectos freelance en nuestro país? Christian Gamero, diseñador web freelancer, reflexiona sobre este tipo de corporaciones: «Al no haber pasado por ese proceso de transición entre lo analógico y lo digital, es más complicado para ellas. En sus estructuras no tienen la figura del project manager o un departamento digital que les permita conectar con el freelancer. En mi caso personal, sobre todo en 2021, sí que se me han acercado muchas empresas».

Acelerar el fin de las barreras

Si la experiencia del freelancer y sus habilidades no deberían ser la causa de las reticencias de las compañías más grandes para contar con este tipo de trabajadores, quizá haya que buscar otra clase de motivos.

En opinión de Jacobo Bermúdez de Castro, general manager de Malt en España, a las empresas grandes españolas «les cuesta más porque consideran que hay unos riesgos». El experto de la plataforma freelance cree que hay ciertas ideas preconcebidas y que «estas empresas son propensas a la aversión al riesgo». Para darles seguridad, «la mejor evangelización es el piloto. Cuando prueban un piloto, dicen: “Ya está”. Esa es la barrera que nos cuesta derribar con las grandes empresas», asegura.

Silvia Rivela apuesta por olvidarse de barreras y pasar a la acción. Así, explica que «las empresas tienen que pensar: “Tengo un proyecto parado; tengo una oportunidad que estoy dejando pasar. ¿Cuál es el coste económico que esto me va a suponer?”. Tienen que poner sobre la mesa el balance económico de perder la oportunidad de transformarse y abrir una nueva oportunidad laboral para desarrollar sus equipos». La analista añade que «los freelancers estamos deseando trabajar con corporates. Ser freelancer te permite mirar a los ojos a alguien y decirle: “sabes que te estoy diciendo la verdad y no te digo las cosas por quedar bien”. Eso nos empuja a ser freelancers».

Tres opciones de alcanzar el talento

En el escenario que hemos descrito, se encuentran un freelancer dispuesto a trabajar con las grandes; una empresa devanándose el cerebro por desarrollar nuevas habilidades rápidamente, por ejemplo, debido a un pico de actividad; y una pared entre las dos partes. Juan Ferrer explica que esta compañía cuenta con tres opciones para alcanzar el talento:

  1. Comprarlo: «Es difícil y, seguramente, más caro. Requiere una curva de aprendizaje», señala el experto de BCG.
  2. Construirlo: «Preparo un programa de formación y lo aplico a mi plantilla. El problema es que exige mucho tiempo y dinero. Además, puede que mi equipo no esté preparado para ello», continúa.
  3. Tomarlo prestado: «Aquí encajan los freelancers. Se trata de adquirir rápido las capacidades y de devolverlas al mercado al terminar», concluye Juan Ferrer.

Sobre estas tres posibilidades, Silvia Rivela, afirma que, al tomar prestado el talento freelance, «también estás construyendo», porque «el freelancer poliniza». Para la experta, «si los empleados están dispuestos a escuchar, ambas partes colaboran y aprenden de manera conjunta. El freelancer es ese agente del cambio que dice: «Hagámoslo de esta manera, porque funciona y llegamos a tiempo»».

En la pared que separa a ambos protagonistas de la escena descrita más arriba se va a abrir una puerta. Así lo cree Jacobo Bermúdez. «Se juntarán dos cosas: la fuerza con la que viene el ecosistema freelance y la fuerza que imprime la necesidad de esas empresas a abrirse a este talento». Para el directivo de Malt, «si no lo hacen, no van a poder avanzar en los proyectos que deben desarrollar».

three people look up

El freelancer elige «proyectos chulos»

El 89 % de los freelancers españoles lo son por decisión propia. El fenómeno de la great resignation o gran dimisión alentado por la pandemia está dando señales del Nuevo Orden Laboral que ya aventuraba Malt hace unos años. En él, los trabajadores apuestan por el modelo freelance para poder elegir. Escogen el proyecto en el que se quieren enrolar. Seleccionan el cliente con quien les apetece colaborar. Buscan la flexibilidad que les puede aportar controlar mejor sus horarios. Apuestan principalmente por el teletrabajo, sin dar la espalda necesariamente a compartir tiempo en las oficinas de las empresas que requieren sus servicios.

A medida que desmenuzamos el cliché que dicta que los freelancers solo son una opción para las startups, se puede concluir, como señala Juan Ferrer, que «los freelancers, al final, trabajan donde quieren». En su opinión, lo hacen en startups porque «les están ofreciendo proyectos chulos. Les ofrecen ideas innovadoras, diferentes». El partner de BCG afirma que, en el fondo, «lo que las grandes empresas se tienen que plantear es cómo ser capaces de generar proyectos chulos que atraigan a este talento digital». Por lo general, «el freelancer no va a ir a una empresa a hacer un proyecto aburrido. Va a buscar lo que le gusta», continúa Ferrer. Después, para retenerlos en los casos que la empresa quiera, «deberá plantearse el mindset que tiene que adoptar a futuro para estos perfiles», concluye el experto.

El número de proyectos freelance que ha realizado Christian Gamero en el último año y medio, 103 en total, confirman la teoría. El diseñador web explica que: «busco proyectos que me aporten». Además, estos incorporan «un briefing claro y unos deadlines concretos», añade. Para que el freelancer se sienta cómodo y las dos partes trabajen de manera eficaz y saludable, Gamero apuesta por «que haya un solo medio de comunicación y un solo interlocutor. Que se designe un project manager y que la comunicación sea muy transparente». Pero, sobre todo, «que el trabajo aporte», concluye.

La analista freelance Silvia Rivela, explica que «los freelancers valoramos nuestro trabajo y nuestro tiempo. Somos ágiles porque no nos queda otra. Nos formamos porque lo que llega hoy nos permite seguir desarrollándonos y poniéndonos en valor en el mercado». Además, en las empresas españolas, «hay determinadas iniciativas que todavía no se han implementado. No pasa nada, para eso estamos los freelancers», apunta Rivela.

Guía para las grandes empresas que quieran dar el paso

Tanto si todavía crees en el cliché de que los freelancers no son para las grandes empresas, como si ya te has convencido de lo contrario, aquí tienes un resumen. Te será útil para afrontar tu primer proyecto con freelancers o para verlo más claro.

  • La pandemia ha acelerado los cambios en el mercado laboral que ya preveía Malt hace unos pocos años. No es posible volver atrás.
  • Los trabajadores, tanto empleados como freelancers, ahora requieren flexibilidad y nuevas formas de enfocar los proyectos.
  • El mercado laboral es cada vez más tecnológico y más digital.
  • Satisfacer a tus clientes también exige que estés al día de estas tendencias.
  • Necesitas encontrar talento rápidamente para no quedarte atrás respecto a tus competidores.
  • Puedes tomar prestado ese talento en el mundo freelance.
  • El freelancer también puede ayudar a desarrollar el talento interno de tus equipos.
  • Prueba con un proyecto piloto para empezar.
  • Vuélvete ágil.
  • Diseña un proyecto que sea atractivo para el freelancer con el que quieres trabajar.

La opción freelance puede ser mucho más interesante de lo que pensabas. Para descubrir más sobre estos trabajadores y lo que pueden aportar para solucionar tus necesidades, no dudes en descargarte el Estudio Freelancing en Europa 2022 de Malt y BCG. Allí encontrarás los datos más relevantes del panorama freelance en 2022 y descubrirás por qué estamos inmersos en un Nuevo Orden Laboral.